Si de algo puede presumir Águilas es de tener muchas historias que contar… y, por cierto, las que quedan por descubrir. El Puerto de la localidad, ahora infravalorado, ha pasado por momentos de apogeo, siendo un referente comercial desde finales del siglo XIX y durante el siglo XX. Pero también acogió la llegada de barcos de pasajeros, como fue durante mucho tiempo el vapor correo Turia, cuyo consignatario en la localidad fue Don Eduardo F. Luna, que hacía una ruta semanal entre Águilas y Orán, con escala en Cartagena la ida y escala en Almería la vuelta. Como dato curioso, en una ocasión llevó a Orán al Águilas Fútbol Club para jugar un torneo que ganaron, siendo recibidos a su vuelta como héroes en el puerto, con la banda de música tocando.
El vapor Turia estuvo haciendo varias rutas como buque de carga entre España e Inglaterra. En 1891 pasa a propiedad de Pablo María Tintoré, quien por aquel entonces tenía dos líneas, una con el Norte de África y la otra con puertos ingleses, principalmente Liverpool. Adscritos a esta línea estuvieron en un principio los vapores Ter, Francoli, Tintore y Turia, y, posteriormente, se incorporó el Tambre. En 1900 fue remodelado, creándose una nueva cámara a popa, con chapa de acero para conformar el techo y la parte frontal y lateral mostró ventanales exteriores a la altura de las mesas del comedor para que el pasaje pudiera disfrutar del panorama más cómodamente.
Por cortesía del diario digital La Actualidad (Región de Murcia-Águilas), publicado el 24/02/2024.